Hay veces en la vida de un juguetero, que se descubren juegos únicos por su originalidad y su valor añadido.

Ese es el caso de Mut Kids, y es que este juego, desde que lo descubrimos nos enamoró completamente, tanto por su cuidado diseño y colorido, como por su doble funcionalidad: el entrenimiento en familia y el vínculo que se establece entre padres e hijos.

¿Te has parado a pensar cuanto tiempo dedicas a la semana a hablar con tus hijos sobre sus sentimientos, sus miedos o inquietudes? Seguro, que no mucho, y es que en esta sociedad tan acelerada, apenas nos queda tiempo después de recogerlos de las extraescolares, ducharles, darles la cena y acostarlos.

Eso mismo es lo que pensó Silvia Dolz, la creadora de Mut Kids y terapeuta gestalt. Silvia se lió la manta a la cabeza y decició crear un juego que uniera la posibilidad de entretener a sus hijos y a la vez aprovechar ese tiempo para ayudarles a expresar lo que sentían o lo que les preocupaba.

Y ¿en que consiste el juego?

Mut Kids consiste en una baraja de 25 cartas divididas en 4 colores, y donde están introducidas las 4 emociones básicas:

▪   Tristeza

▪   Alegría

▪   Rabia

▪   Miedo

Se colocan las cartas boca abajo de manera que sólo se vean los colores y el niño elige un color, lee su pregunta y la desarrolla con ayuda de un adulto. También se puede elegir una carta cada noche antes de ir a dormir y tratar ese tema. Tendremos que realizar gestos para diferenciar dichas emociones y tendremos que expresarnos ante preguntas como ¿cómo ves a tu padre? o ¿cómo recuerdas a tu abuelo?

Objetivos:

▪   Aprender a conocerse, diferenciar las emociones básicas y exteriorizarlas.

▪   Ayuda a que el niño aumente conciencia de su cuerpo, y sus sentimientos.

▪   Practicar la lectura ( ideal para los niños que empiezan a leer).

¿Y a quien va dirigido?:

Mut Kids va dirigido a padres, educadores, psicólogos, terapeutas. Con tan sólo unos minutos al día y una simple pregunta, podremos desarrollar una interesante charla entre niño y adulto, que ayude a expresar los sentimientos del pequeño.

En definitiva, un juego novedoso, distinto, y como en pekaypeke nos gusta, juguetes sin pilas, sólo con imaginación.